Andar, una filosofía, por Frédéric Gros

Vamos hacia delante, con las manos en los bolsillos,

sin aparato ninguno, sin fárrago, sin discursos,

con paso siempre igual, sin premura ni recursos,

desde los campos más presentes hacia los campos más cercanos,

nos veis caminar, somos el peonaje,

siempre avanzamos solo paso a paso.

Charles Péguy, La Tapisserie de Notre-Dame, 1913

Existen momentos que te exigen ir más despacio. Para aquellos a los que nos gusta pensar, esos momentos son muchos y no siempre bien comprendidos por los demás y, más aún, viviendo en esta sociedad de la prisa y del ya.

En 2008 Frédéric Gros, profesor de Filosofía en la Universidad de París-XII, escribió una guía de caminantes y en 2014 llegó a España para deleite de los que caminan y piensan o piensan y caminan… aquí el orden no importa: Andar, una filosofía.

Nietzsche, Kant, Rousseau, Rimbaud, Thoreau, Stevenson,… son algunos de los n(h)ombres que se recogen en esta obra sobre caminantes… Caminantes que, a su modo, abrieron caminos. Porque como escribió otro gran n(h)ombre “se hace camino al andar“.

Desde la Antigüedad Clásica hasta hoy son muchos los autores y movimientos filosóficos que defienden el caminar y la naturaleza como parte importante, sino esencial, de su hacer. Ideas que no nacieron en el interior de academias o habitaciones: “para pensar, hay que tener una vista despejada, estar en un lugar elevado, disfrutar de un aire transparente”, escribe Frédéric Gros.

Andar es reencontrarnos a nosotros mismos, darnos un momento para pensar sin presión, sin prisa. Podemos ir solos o acompañados. Al caminar acompañados pueden surgir grandes conversaciones. Al caminar en soledad podemos observar el mundo sin interferencias. Respirando cada lugar, cada imagen, cada sonido…

Los días en los que se camina despacio son muy largos: te hacen vivir más timepo porque te has permitido respirar, has dejado que se haga más profunda cada hora, cada minuto, cada segundo, en lugar de llenarlos hasta arriba, dando de sí las costuras

Caminar es una fuente tranquilidad, un paso hacia la reconciliación con el mundo y con nosotros mismos. ¿Cuánto tiempo al día nos dedicamos a nosotros mismos? ¿Cuánto a pensar? ¿Cuánto simplemente a tomar consciencia del mundo y sus movimientos?

Caminar es una fuente de transformación. Cada paso es una  nueva mirada que, imperceptiblemente, cambia nuestra perspectiva. Cada movimiento desentumece nuestro cuerpo, nos recupera, nos advierte de lo que hay, tanto fuera como dentro, en nosotros; nos ayuda a visualizarnos en el mundo. Nos ayuda a pensar con los pies.

Frédéric Gros nos recuerda que muchas de las grandes historias de la humanidad empezaron a pie: Buda, Jesús, Gandhi,… ya que es el contacto con la tierra, con los pies en el suelo, el que nos devuelve a la realidad más cercana. Lo que nos muestra la verdad del cuadro que observamos. Lo que nos muestra qué somos y qué hacemos porque caminar como “vivir, en el sentido más profundo, es algo que nadie puede hacer por nosotros”.

Caminar es, también, volver a lo salvaje, no necesariamente yendo a la naturaleza, simplemente siendo conscientes de que andar es, básicamente, una de las primeras cosas que nos hacen humanos: erguirnos sobre las dos extremidades inferiores a las que llamamos piernas y mirar el horizonte fue los que nos separó, entre otras cosas, del resto de los animales. En este estado de volver a lo salvaje, caemos en la cuenta de que tampoco necesitamos carga que portar porque para caminar necesitamos ir ligeros, sin nada que nos entorpezca. Los grandes caminantes aprenden a desprenderse de todo aquello que no es necesario, que no es esencial, para poder avanzar y, con ello, liberar la mente.

Gros repasa además los tipos de paseo, de hacer camino, que han existido a lo largo de la historia: desde los cínicos y los peripatéticos a los paseos por los jardines franceses o los salones ingleses del XIX. Una curiosa forma de ver nuestra evolución como sociedad.

Andar, una filosofía es una obra de esas que hay que degustar con tranquilidad, saboreando cada párrafo, parando a disfrutar cada detalle. Una obra que nos anima a caminar, a pensar con los pies, pues quizá haya en nuestros pasos una sabia persona que aún no ha despertado.

Notas:

  • todas las citas presentes en esta entrada pertenecen a la obra sobre la que se ha escrito: Andar, una filosofía, escrita por Frédéric Gros, edición Taurus, 2015

 

 

 

 

 

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[SAF INFORMA] Workshop: La lógica en interacción con las ciencias matemáticas clásicas (Universidad de Sevilla, 9-11 marzo 2016)‏

Workshop: La lógica en interacción con las ciencias matemáticas clásicas
(Universidad de Sevilla, 9-11 marzo 2016)
 
El próximo mes de marzo, en la Universidad de Sevilla, se celebrará el 6º
Workshop de Sevilla sobre Filosofía de las Matemáticas, que lleva por
título “La lógica en interacción con las ciencias matemáticas
clásicas”. A continuación recogemos los datos más relevantes sobre el
encuentro:
 
FECHAS: 9-11 de marzo de 2016
 
LUGAR: Universidad de Sevilla, Aula de Grados de la facultad de Filosofía

PROGRAMA:

Miércoles 9 de marzo:

– 11:00 Apertura del Workshop. J. Ferreirós (Sevilla): “La interacción entre lógica y ciencias matemáticas en los siglos XVIII y XIX” (comentarios introductorios).

– 12:30 Arancha San Ginés (Granada): pendiente de título.

– 15:30 María de Paz (Sevilla): “La interacción entre matemáticas y mecánica en el siglo XIX”.

– 17:00 Javier Legris (CONICET – Univ. Buenos Aires): “Conceptos lógicos en los sistemas diagramáticos de C.S. Peirce”.

Jueves 10 de marzo:

– 11:00 A. Lassalle Casanave (Salvador de Bahía): “Ciencia demostrativa y práctica matemática de Barrow a Kant”.

– 12:30 Davide Crippa (Berlin): “James Gregory y las pruebas de imposibilidad en geometría”.

– 15:30 Eduardo Dorrego (Coruña): “J. H. Lambert: polímata y artífice de la primera prueba de irracionalidad de π”.

– 17:00 Elías Fuentes (México): “Sobre relaciones y enfrentamientos entre geómetras alemanes y franceses a inicios del siglo XIX”.

Viernes 11 de marzo:

– 11:00 Max Fdez. de Castro (México): “Hilbert y Frege sobre los fundamentos de la geometría”.

– 12:30 M. J. Frapolli (University College London): “Realismo matemático no representacional”.

Organizado por el proyecto de investigación “La génesis del conocimiento matemático”, proyecto de excelencia de la Junta de Andalucía P12-HUM-1216.

Puede acceder al contenido completo de esta entrada en el siguiente enlace:
http://www.safil.info/la-logica-en-interaccion-con-las-ciencias-matematicas-clasicas-universidad-sevilla-9-11-marzo-2016
 

Ángel Gabilondo, “Aristóteles no era de letras ni de ciencias”

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¿Tú eres de ciencias o de letras? Esta es un pregunta que seguro muchos hemos escuchado a o largo de nuestras vidas, y al hilo de esta charla del profesor Gabilondo me ha dado por hacer ciertas reflexiones.

Yo, en particular, soy de letras porque al llegar a bachillerato había que elegir, y yo elegí humanidades porque me encantan el arte, la filosofía y la literatura, y me atraía la idea de aprender a traducir latín y griego, pero no porque no me gustaran las ciencias que, de hecho, me gustan.

En la conferencia, el profesor Gabilondo nos recuerda, y advierte, de los peligros de esta radical división y de como algunos de nuestros grandes sabios e intelectuales no tendrían lugar en nuestro actual sistema educativo solo por el hecho de no ser de letras ni de ciencias, sino de todo un poco. Pone como ejemplo a Aristóteles y a Descartes, pero podríamos mencionar a Leonardo Da Vinci, a María Montessori, a los enciclopedistas ilustrados, …

Los saberes no inmediatamente “útiles” ni “rentables” son también necesarios. El saber es un fin en sí mismo, es el cultivo del espíritu, de la humanidad; es útil todo lo que nos hace mejores aunque no se tengan beneficios.

No podemos confundir sentido con utilidad.

Muchos de los que somos “de letras” o “de ciencias” no olvidamos nunca que saber más es ser más conscientes de todo lo que aún desconocemos y más nos aumenta la curiosidad y necesidad de saber.

Trazar una línea entre ciencias y letras es “fracturar el conocimiento” y “al fracturar el conocimiento nos fracturamos nosotros”.

El objetivo de un buen sistema educativo tiene que ser favorecer una educación integral que prepara para este mundo global y en continuo cambio en el que estamos.

¿Y por qué Aristóteles, en este caso, es ejemplo? Porque él fue hombre de letras y de ciencias, y porque vio el hecho obvio de que todos y cada uno de nosotros somos seres sociales y políticos, inmersos en sociedad. Y, además, somos seres que nos asombramos, que nos preguntamos.

Puede que no veamos la relación pero también avisa el profesor Gabilondo, y creo que es un hecho incuestionable en estos momentos, que “no hay solución económica sin ciencia ni educación pero tampoco habrá salida social y civilizatoria” sin esa educación integral. A la economía, por ejemplo, le  falta humanidad; y es esa economía deshumanizada la que está vertebrando nuestras naciones, cuando deberían ser la ciencia, la cultura y la educación las que las vertebrasen. Es necesario, se hace necesario, conjugar conocimientos y formas de vida para reorganizar, para poner en orden las piezas de este puzzle que es el mundo.

Para que estas nuevas piezas encajen, necesitamos hacer las cosas de otro modo. Ya lo observó Einstein, no podemos buscar resultados distintos haciendo siempre lo mismo. Seguir haciendo las cosas igual, habiendo cambiado las condiciones, es absurdo y no nos llevará -como de hecho no nos está llevando- a ningún sitio.

Humanizar, volver a humanizar, dar sentido humano a todo se hace tarea esencial en estos tiempos. Volver el rostro a Kant -el hombre como fin, no como medio-; porque hay que “pensar que la humanidad no sólo somos nosotros, también los que estuvieron y los que estarán, esto es la sostenibilidad”.

Así, los saberes, el cultivo del espíritu, la humanidad deben ser fines en sí mismos; porque es útil todo lo que nos hace mejores aunque no obtengamos “beneficios” de ello. No podemos dejar que sea cierto aquello de que en tiempo de crisis todo esté permitido, por el contrario, todo debe inspirarnos acciones humanas. Esa obsesión por la utilidad inmediata y con beneficios no sólo mata a las humanidades, acabará matando a la verdadera ciencia (en este punto la referencia a Alfredo Deaño es esencial -no podemos confundir sentido con utilidad-).

Al hilo de esta idea también podemos leer la obra de José Manuel Sánchez Ron, La nueva ilustración; la de Rafael Gómez Pérez, Ni de letras no de ciencias: una educación humana; y la obra de Edgar Morin, La mente bien ordenada. Para organizar los conocimientos y aprender a vivir.

__________

Si queréis escuchar la conferencia del profesor Gabilondo, pinchad aquí o directamente en el vídeo.

Pensar o no pensar, esa es la cuestión

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¿Qué es lo preferible? Que nos hagan pensar, que hagan que pensamos menos o que no nos dejen hacerlo.

Es obvio que optar por la primera opción requiere responsabilidad, valentía y ejercicio de la razón y la libertad, pero ¿no es eso lo que nos hace ser más persona y menos “masa”?

Cada vez más, y más, brotan a nuestro alrededor ejercicios de no pensamiento, y debemos recordar que el cerebro es como un músculo y también necesita ejercicio para no atrofiarse. Así que, como recogió Kant, Sapere aude!

¿Y Kant?

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Chistecito kantiano para gente con humor, no digo ni bueno ni malo, sólo humor.

A mi me encanta la viñeta, aunque el chiste esté cogido con pinzas.

El niño nos salió kantiano

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Tras un fin de semana de fútbol y elecciones, un poco de humor no viene mal.

Chiste kantiano – Tiempo y Espacio

tiempo y espacio

visto en Twitter 🙂

Amores filosóficos

Amores filosóficos

 

Más “puppets” filosóficos

Veiamos en la anterior entrada unas curiosas páginas con objetos como tazas, camisetas, muñecos, etc con iconografía filosófica y frases de los autores correspondientes. En esta entrada, siguiendo la linea de la anterior, os mostraré algunos ejemplos de marionetas de filósofos que se comercilizan online.

No perdais detalle de los comentarios que hacen sobre los muñecos los autores de la web.

PlatónPlatón

Nietzsche

Nietzsche

Derrida

Jacques Derrida

Foucault

Foucault

Hannah Arendt

arendt

Karl Marx

Marx

Grandes Filósofos

Great phi

Spinoza

spinoza

Schopenhauer

schopenh

Kant

Kant

Emma Goldman

emma goldman

Hegel

Hegel

Estos son sólo algunos ejemplos de lo que podemos encontrar en una página llamada The unemployed Philosophers Guild.

En la pestaña ABOUT US los creadores explican con humor que “el gremio de filósofos desempleados tiene un origen misterioso”. Cuentan como se cree que su origen está en los círculos socráticos, cuatro siglos antes de Cristo, cuando algunos filósofos cansados de los diálogos de Sócrates buscaron una forma de ganarse la vida… repasan un poco la “historia de la filosofía” en torno a las cosas que venden. Terminando con un “la mayor parte de lo que ganamos va para la asociación de filósofos desempleados y para causas más profundas”.

Hay gente pa tó

por Francisco Robles

publicado en ABC 19/02/2013

Les robaron la Literatura y ahora pretenden llevarse lo poco que queda de la Filosofía. Quieren replicantes de sus ideas simples, de sus consignas ramplonas

La Logse no es una ley concreta perpetrada por un gobierno concreto. La Logse es una forma de cargarse la educación, un plan perfectamente diseñado para terminar con el conocimiento y la cultura en los jóvenes que serán los adultos del mañana o del pasado mañana: la prolongación de esta adolescencia laxa y caprichosa va más allá de la treintena, y dentro de poco se solapará con las prejubilaciones que propugnan los que defienden el Estado del bienestar haciendo todo lo posible para minarlo desde dentro.

La Logse le ha robado a una generación de jóvenes la posibilidad de acceder a las humanidades que nos distinguen de la raíz animal que nos liga con la naturaleza. La Logse se ha disfrazado con ropajes progres, que son todo lo contrario del progresismo. Y la Logse se ha camuflado con otras siglas como la actual LOMCE, porque ya se sabe que en España cambiamos más de sistema educativo que de ropa interior. Así nos va. Ahora, con un partido teóricamente comprometido con la educación sin hipotecas logsianas, la Filosofía con la mayúscula del estudio vuelve a replegar velas en los planes educativos.

Pienso, luego existo: eso también dice el cerdo cuando le dan de comer la rebujina que nada tiene que ver con la bellota. El pensamiento, que es la piedra angular que le sirve a Descartes para asentar la misma existencia humana más allá de las apariencias provocadas por los sentidos, es el enemigo principal de la demagogia. Por eso los políticos de uno y otro signo se empeñan en alejarlo de las mentes votantes, que no pensantes. Es más sencillo crear una consigna que resolver un silogismo. Es más simple tragarse un eslogan que empezar a construir el conocimiento con los cimientos de Heráclito y Parménides. Se convence antes a un sectario que a un socrático. Y no hay mejor forma de salir de la caverna que excavan las ideologías, que leyendo el mito platónico donde el alma se complace con la idea de la belleza.

Cuando uno vuelve la vista atrás, se encuentra con el asombro de aquel adolescente que sentía el placer de la inteligencia cuando descifraba la potencia y el acto en Aristóteles, cuando se enfrentaba con la escolástica o con la mayéutica, cuando se elevaba con San Agustín y se hundía en la condición humana según Hobbes. Kant nos mostraba las categorías que servían para clasificar los conocimientos, y la necesidad del imperativo categórico que nos subía al escalón de la ética. La vida era un soplo que fluía cuando Bergson abría las ventanas del ser, y Hegel nos obligaba a devanarnos los sesos con sus construcciones dialécticas. El marxismo arrojaba luz a la explotación del hombre por el hombre, aunque sus seguidores lo pervirtieran antes de llevarlo a una praxis que estaba destinada al fracaso.

Les robaron la Literatura y ahora pretenden llevarse lo poco que queda de la Filosofía. Quieren replicantes de sus ideas simples, de sus consignas ramplonas, de esa demagogia que tiene su mejor antídoto en el conocimiento y la reflexión. Gracias a esta degradación intelectual de la enseñanza, cuando un alumno se ponga gallito y pregunte qué es la Filosofía, mirará a ese profesor de una optativa residual y pronunciará la frase del Gallo: «Hay gente pa tó».

salvemos a la filosofía

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