El caballero de la armadura oxidada, de Robert Fisher

Esta pequeña obrita es fácil de leer y perfecta para hacer reflexionar a los más jóvenes sobre la formación de la personalidad y la construcción del yo.
Dividida en siete capítulos en los que el caballero protagonista irá recorriendo un complejo camino que le conduce hacia sí mismo.

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En el dilema del caballero, el capítulo uno, el caballero se muestra siempre bajo su armadura, como muchos de nosotros en el día a día. Las imágenes que propone el autor en la narración nos conducirán a reflexionar sobre las siguientes cuestiones:
¿Dejamos que las personas que nos rodean nos reconozcan bajo nuestras máscaras?
El caballero se sentía mejor con la armadura, hasta tal punto que veía que lo estaba atrapando, ¿nos pasa a nosotros lo mismo?
¿Es la imagen que tiene los otros de nosotros real? ¿Dejamos que alguien no vea como somos? ¿En quién pensamos cuándo nos escondemos bajo nuestras armaduras?
¿Somos capaces de buscar ayuda cuando la necesitamos?
Construir la propia identidad es difícil, problemático, mostrarnos a los demás es conflictivo. Aislarnos, ¿nos deja sentir? No sentir, ¿nos ayuda o nos anula como personas?

En el segundo capítulo -un capítulo muy nietzscheano-, el caballero se introduce en los bosques de Merlín. Allí buscará al mago para que le ayude a desembarazarse de la armadura que lo mantiene oculto y atrapado. En su conversación con Merlín, el protagonista descubrirá que la búsqueda de la identidad es dura, compleja; un camino que no todos queremos recorrer, pero como dijo nuestro poeta “caminante no hay camino, se hace camino al andar”.
Nuestro caballero descubrirá que oír la verdad de las cosas duele, pero que muchas veces este dolor es necesario para el crecimiento positivo del yo.
Tenemos que aceptar la vida como algo problemático, duro, y no sucumbir sino todo lo contrario, debemos usar esa problematicidad para crecer y superarnos.
Mientras haya vida, hay caminos para enfrentarla. Pero para ello hay que enfrentarse a los prejuicios, y necesitamos practicar la empatía. Pero ante todo, hacer las cosas por nosotros, no por los demás; porque muchas veces ayudarnos a nosotros mismos es el principio de la ayuda a los demás.

Así poco a poco el caballero irá adentrándose en el sendero de la verdad, el capítulo tres. En este sendero, el autor retoma la idea machadiana ya mencionada. Y nos recuerda que reconocer los errores nos ayuda a avanzar porque el no reconocimiento de esos errores actúa como una roca en el camino que nos impide finalizar nuestra búsqueda.
¿Cómo miramos a los demás?
¿Cómo nos miramos a nosotros mismos?
¿Somos sinceros con nosotros y los demás?

Tras el sendero de la verdad se adentrará en el castillo del silencio, el capitulo cuatro.
Adentrarse en el castillo significa encontrarse con uno mismo. En el silencio el yo se presenta claro y distinto, y no todos estamos dispuestos a conocernos, a re-conocernos. En el silencio, además, estamos obligados a escucharnos y a escuchar… Y no siempre nos gusta oír. Pero el silencio, y caminar -hacer camino-, es la única forma posible para ser sabio.
Aprender, reflexionar, mirar dentro de nosotros -ensimismarnos-.
Buscar la respuesta a una pregunta esencial: ¿Quién soy?
Uno nunca acaba de viajar por el sendero de la verdad. De hecho, el castillo es solo un momento del sendero. Disfrutar de los momentos sin ansiar lo que ha de venir mientras caminamos es esencial para una buena consecución del objetivo que buscamos.

En el mismo sendero, y tras el castillo del silencio, nos adentramos con el caballero en el castillo del conocimiento.
Cuando nos rodeamos de gente, ¿por qué lo hacemos? ¿necesidad o amor?
Cuando tomas una decisión, ¿en qué nos basamos? Querernos a nosotros mismos es esencial, no puedes pasarte la vida haciendo lo que otros quieren por temor a la soledad, porque al final la soledad será mayor, a pesar de estar rodeado de personas.

En el capítulo seis, el caballero llega al castillo de la voluntad y la osadía. Al llegar a este último castillo el caballero es consciente de que ha ido perdiendo la armadura, su cuerpo está libre del peso con el que cargaba. Para ello ha sido esencial enfrentarse a los miedos y desarrollar confianza, sobre todo y ante todo, en sí mismo.
Autoafirmarse como un individuo libre, autónomo, que pone toda su voluntad en construirse.

Al final de la obra, en el capítulo siete, nuestro protagonista llega a la cima de la verdadera identidad, en la que el yo construido y fortalecido, muestra a un nuevo caballero, ay sin armadura, mostrándose tal y como es. Un caballero que confía, en sí y en los demás, que se afirma y afirma su vida -“yo soy la causa, no el efecto”-.
Una persona que es uno con el todo.

Una persona que es uno entre otros. Alteridad no anulada por el grupo, sino reforzada para sobrevivir al grupo. Para ser identidad entre identidades. Porque sólo así podemos estar con los demás, entregarnos a ellos y ayudarles en su construcción… Siendo nosotros mismos sin miedo a mostrarnos a los demás.

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Si perdemos el oro o la plata podemos encontrarlos, pero ¿y si perdemos una ocasión?

Como cada verano Wega Formazione nos invita a sus actividades en Italia.

En esta ocasión presenta un seminario formativo bajo el título: La eternidad, la ausencia, el presente en las relaciones. El momento oportuno. Este se celebrará el próximo domingo 30 de agosto en el auditorio Vittorio Virgili en la Piazza Risorgimiento, en Amandola.

Los ponentes ayudarán a los asistentes a observarse a sí mismos y a los demás, a ver como nos relacionamos con nosotros mismos y con el mundo que nos rodea. Conocer las propias emociones, escuchar nuestra interioridad, recuperar libertad expresiva, focalizar nuestros objetivos…

Para más información, pinchad en la foto.

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La Educación Prohibida

La educación tradicional parece haber tocado techo. Las nuevas tecnologías, las nuevas generaciones, la nuevas necesidades afectivas… la evolución individual y social… Todas estas cosas hacen que muchos docentes, padres, pedagogos, etc. se hayan planteado buscar caminos alternativos al sistema educativo convencional.

La filosofía, que es amor al saber, debe también buscar en estos nuevos caminos vías para renovar su forma de transmisión, de darse a conocer y de darse a saber.

Es por ello que os dejo este documental que explora este cuestionamiento del actual sistema de enseñanza.

La Educación Prohibida es una película documental que se propone cuestionar las lógicas de la escolarización moderna y la forma de entender la educación, visibilizando experiencias educativas diferentes, no convencionales que plantean la necesidad de un nuevo paradigma educativo.

La Educación Prohibida es un proyecto realizado por jóvenes que partieron desde la visión del quienes aprenden y se embarcaron en una investigación que cubre 8 países realizando entrevistas a más de 90 educadores de propuestas educativas alternativas. La película fue financiada colectivamente gracias a cientos de coproductores y tiene licencias libres que permiten y alientan su copia y reproducción.

La Educación Prohibida se propone alimentar y disparar un debate reflexión social acerca de las bases que sostienen la escuela, promoviendo el desarrollo de una educación integral centrada en el amor, el respeto, la libertad y el aprendizaje.

(El texto en cursiva es original de la web http://www.educacionprohibida.com/)

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