Andar, una filosofía, por Frédéric Gros

Vamos hacia delante, con las manos en los bolsillos,

sin aparato ninguno, sin fárrago, sin discursos,

con paso siempre igual, sin premura ni recursos,

desde los campos más presentes hacia los campos más cercanos,

nos veis caminar, somos el peonaje,

siempre avanzamos solo paso a paso.

Charles Péguy, La Tapisserie de Notre-Dame, 1913

Existen momentos que te exigen ir más despacio. Para aquellos a los que nos gusta pensar, esos momentos son muchos y no siempre bien comprendidos por los demás y, más aún, viviendo en esta sociedad de la prisa y del ya.

En 2008 Frédéric Gros, profesor de Filosofía en la Universidad de París-XII, escribió una guía de caminantes y en 2014 llegó a España para deleite de los que caminan y piensan o piensan y caminan… aquí el orden no importa: Andar, una filosofía.

Nietzsche, Kant, Rousseau, Rimbaud, Thoreau, Stevenson,… son algunos de los n(h)ombres que se recogen en esta obra sobre caminantes… Caminantes que, a su modo, abrieron caminos. Porque como escribió otro gran n(h)ombre “se hace camino al andar“.

Desde la Antigüedad Clásica hasta hoy son muchos los autores y movimientos filosóficos que defienden el caminar y la naturaleza como parte importante, sino esencial, de su hacer. Ideas que no nacieron en el interior de academias o habitaciones: “para pensar, hay que tener una vista despejada, estar en un lugar elevado, disfrutar de un aire transparente”, escribe Frédéric Gros.

Andar es reencontrarnos a nosotros mismos, darnos un momento para pensar sin presión, sin prisa. Podemos ir solos o acompañados. Al caminar acompañados pueden surgir grandes conversaciones. Al caminar en soledad podemos observar el mundo sin interferencias. Respirando cada lugar, cada imagen, cada sonido…

Los días en los que se camina despacio son muy largos: te hacen vivir más timepo porque te has permitido respirar, has dejado que se haga más profunda cada hora, cada minuto, cada segundo, en lugar de llenarlos hasta arriba, dando de sí las costuras

Caminar es una fuente tranquilidad, un paso hacia la reconciliación con el mundo y con nosotros mismos. ¿Cuánto tiempo al día nos dedicamos a nosotros mismos? ¿Cuánto a pensar? ¿Cuánto simplemente a tomar consciencia del mundo y sus movimientos?

Caminar es una fuente de transformación. Cada paso es una  nueva mirada que, imperceptiblemente, cambia nuestra perspectiva. Cada movimiento desentumece nuestro cuerpo, nos recupera, nos advierte de lo que hay, tanto fuera como dentro, en nosotros; nos ayuda a visualizarnos en el mundo. Nos ayuda a pensar con los pies.

Frédéric Gros nos recuerda que muchas de las grandes historias de la humanidad empezaron a pie: Buda, Jesús, Gandhi,… ya que es el contacto con la tierra, con los pies en el suelo, el que nos devuelve a la realidad más cercana. Lo que nos muestra la verdad del cuadro que observamos. Lo que nos muestra qué somos y qué hacemos porque caminar como “vivir, en el sentido más profundo, es algo que nadie puede hacer por nosotros”.

Caminar es, también, volver a lo salvaje, no necesariamente yendo a la naturaleza, simplemente siendo conscientes de que andar es, básicamente, una de las primeras cosas que nos hacen humanos: erguirnos sobre las dos extremidades inferiores a las que llamamos piernas y mirar el horizonte fue los que nos separó, entre otras cosas, del resto de los animales. En este estado de volver a lo salvaje, caemos en la cuenta de que tampoco necesitamos carga que portar porque para caminar necesitamos ir ligeros, sin nada que nos entorpezca. Los grandes caminantes aprenden a desprenderse de todo aquello que no es necesario, que no es esencial, para poder avanzar y, con ello, liberar la mente.

Gros repasa además los tipos de paseo, de hacer camino, que han existido a lo largo de la historia: desde los cínicos y los peripatéticos a los paseos por los jardines franceses o los salones ingleses del XIX. Una curiosa forma de ver nuestra evolución como sociedad.

Andar, una filosofía es una obra de esas que hay que degustar con tranquilidad, saboreando cada párrafo, parando a disfrutar cada detalle. Una obra que nos anima a caminar, a pensar con los pies, pues quizá haya en nuestros pasos una sabia persona que aún no ha despertado.

Notas:

  • todas las citas presentes en esta entrada pertenecen a la obra sobre la que se ha escrito: Andar, una filosofía, escrita por Frédéric Gros, edición Taurus, 2015

 

 

 

 

 

Anuncios

¿Qué es filosofía? (y 12)

“Cuando alguien pregunta para qué sirve la filosofía, la respuesta debe ser agresiva, ya que la pregunta se tiene por irónica y mordaz. La filosofía no sirve ni al Estado ni a la Iglesia, que tienen otras preocupaciones. No sirve a ningún poder establecido. La filosofía sirve para entristecer. Una filosofía que no entristece o no contraría a nadie no es una filosofía. Sirve para detestar la estupidez, hace de ésta una cosa vergonzosa.”

Gilles Deleuze, de su obra Nietzsche y la filosofía

Contra aquellos que nos gobiernan, por Leov Tolstoi

caqng

Escribe esta obra Tolstoi en 1900 y podemos decir que 117 años después la situación no ha cambiado mucho.

Se está construyendo la vía ferroviaria que conectará Moscú con Kazan y el escritor se pasea curioseando el proceso de construcción. Habla con los braceros y los factores y descubre la miseria y las duras condiciones de trabajo: las jornadas de 36 horas sin descanso, la falta de higiene, los salarios insuficientes, las instalaciones inseguras,…

“-¿Por qué hacéis este trabajo de presidiarios?- les pregunté

-¿Y qué quiere que hagamos?

-¿Es absolutamente necesario que trabajéis durante treinta y seis horas sin descanso? ¿No se podría establecer un tiempo razonable de reposo entre todas esas horas de trabajo?

-Éstas son las condiciones que se nos imponen

-¿Por qué las aceptáis?

-¿Por qué? Porque tenemos que comer. El que se queja, ¡ea, fuera! Si uno se retrasa una hora, se le ajusta el sueldo. No supone un problema, tienen diez solicitudes para cada puesto de trabajo”

A partir de ese diálogo toda la obra recoge escenas y conversaciones que, como ya he mencionado, podrían darse a día de hoy en muchos lugares del mundo.

Este ensayo, alejado del tipo de literatura que Tolstoi nos ofrece en obras como Resurrección, Ana Karenina, Guerra y paz, etc. o en sus cuentos, nos ofrece un mirada crítica a los movimientos políticos y la economía.

Contra aquellos que nos gobiernan es una obra escrita contra la clase política gobernante y sus abusos, contra la economía y sus expolios, contra todos aquellos que, de manera cómplice, apoyan la maquinaria y perpetúan la desigualdad, la explotación y la pobreza.

“…era verdad que, por una corta suma que apenas les da para sobrevivir, hombres que se creen libres se concedan a un trabajo que el amo más cruel, en los tiempos de la servidumbre, no habrían impuesto a sus esclavos. Hasta un cochero de punto evitaría tratar así a su caballo…”

Palabra a palabra el autor ruso alza también un dedo acusador hacia todos aquellos que ayudan (¿ayudamos?) a perpetuar las condiciones de trabajo y no se mueven contra el sistema simplemente porque las cosas son así, porque se consideran (¿las consideramos?) las consecuencias de un orden de cosas que debe ser sostenido inevitablemente.

¿Hay explicación para ello? ¿Por qué parecemos estar ciegos ante tal situación? ¿Por qué la mayoría de los seres humanos imaginan (¿imaginamos?) que siempre hay una justificación que respalde tales acciones (Dios, el orden, el Estado,…)?

Nos empeñamos en perpetuar condiciones inhumanas porque fuimos creados así y punto. Porque esperamos un mejor mundo futuro y nos conformamos con lo que en este hay. Porque esperamos caridad y alivio por parte de los que más tienen. Porque siempre hay un motivo para perpetuar la desigualdad.

Tolstoi anima a una insubordinación necesaria. Una insubordinación que llegue desde el corazón de los trabajadores pero no impulsada por las fuerzas políticas supuestamente defensoras de los mismos ya que, por ejemplo, el socialismo, “presenta una hipótesis tan terrible como aquella otra presentada por los teólogos”: un paraíso por venir.

Contra aquellos que nos gobiernan es una obra esencial, indispensable, actual. Una obra para reflexionar porque “sabemos que no debemos temeros sino a vosotros, los gobiernos, que, con un fin que no podemos adivinar, enzarzáis a unos hombres con otros, y luego, bajo pretexto de asegurar nuestra defensa, nos reclamáis impuestos enormes y nos arruináis para mantener las flotas, los ejércitos y los ferrocarriles estratégicos, útiles únicamente para vuestras ambiciones vanidosas”.

tolstoi

 

¡Google, vete a la mierda!, por el Comité Invisible

ram_comiteinvisble1

En octubre de 2014, el CI publicó un escrito sobre los medios de control social ejercidos a través de internet. Presentaron a Google como un nuevo método de control, y al mismo tiempo como método de desobediencia.

En este escrito que os traigo a colación, el CI nos recuerda que muchos de los programas que hoy utilizamos como redes sociales fueron en su origen programas que servían a diferentes grupos de activistas para coordinarse.
Estos programas tejieron una red de conexiones interciudadanas que deberían servir para liberarnos, para democratizar y compartir información útil. Incluso los gobiernos deberían saber que “gobernar significa garantizar la interconexión entre personas, objetos y máquinas, así como la circulación libre de la información que se genera de esta forma”. Mas el peligro está en que estas formas de comunicación sirven también como formas de control ciudadano. “Facebook no es tanto el modelo de una forma de gobierno, sino su realidad ya en operación”, lo que no quita, nos avisan, de poder usarlo en contra de sí mismo. Aunque, subrayan, el peligro real es Google y su motor de búsqueda, su poder de rastreo, porque “uno nunca mapea un territorio del cual no pretende apropiarse”.

ram_comiteinvisibe2

El uso avanzado de las redes sociales y los movimientos sociales coordinados nos anuncian de que estamos poco a poco asistiendo a la crisis de la economía política “como arte de gobernar”, porque la económica es un arte, desde el siglo XVII, de gobernar a la población. Este arte exigía evitar la escasez para evitar disturbios, había de buscarse una armonía que partiría del crédito, la confianza. Pero ese tiempo ha llegado a su fin.

Occidente “está viviendo la crisis de la confianza en sus propios fundamentos” y la cibernética se desarrolla sobre esta “herida” y nos trae un mensaje de carácter apocalíptico, ya que su pretensión es frenar el movimiento caótico del mundo, controlando y organizando la información.

Así, poco a poco, desde los años 80 hemos ido creando un yo sin yo, un ser constituido por su exterioridad y sus vínculos. Un yo cuantificable y monitoreado que pierde interioridad porque no importa lo que tiene dentro. Ha sido creado el hombre Smart, rodeado de cosas inteligentes que producen un constante flujo de información que crea mapas de personas, de masas; lo que, a su vez, construye una base de datos única para predecir los reacciones de la ciudadanía.
Se abre una brecha entre las personas públicas y las personas ocultas. Se abre la brecha entre lo real y lo virtual, creando necesidades no reales que se transforman en reales y, al mismo tiempo, nos alejan de la verdadera realidad.

Pero todo ello nos llevará al re-descubrimiento de la verdadera realidad, a la recuperación de las verdaderas amistades,… a volver a enriquecer la existencia humana.

Así que no tiene la cibernética solo una cara negativa. Como tampoco tiene una única cara la técnica que construyo el mundo (exterior a nosotros) y nuestros mundos (los que nos circunda). Lo peligroso de todo este desarrollo (¿avance?) es el uso de la tecnología como expropiación de las técnicas que constituye lo humano.

Gobiernos como el de EEUU aprovechan a los hackers y ciberdelincuentes, para reconducirlos y aprovecharlos para ordenar, vigilar, y controlar lo que ellos saben descontrolar y desordenar.
Libertad y vigilancia pertenecen al mismo paradigma de gobierno, pues solamente los sujetos libres, considerados como una sola masa, pueden ser gobernados.

Ser libre y tener vínculos fue originariamente una misma cosa (el artículo remite a las rices indoeuropeas de las palabras friend y free -amigos y libertad, potencia que crece al ser compartida, dice el artículo-). La actual libertad individual impide formar grupos fuertes que originan verdaderas estrategias y no solo ataques aislados.

Como dice el texto, no podemos permitir que un hacker se convierta en un soplón del gobierno. Que aquello que era acto de rebelión pase a ser sumisión y colaboración. Nada nuevo bajo el sol…

Nos hacen creer que somos más libres para que no notemos las cadenas que nos mantienen en la caverna. Refuerzan las sombras para que no veamos la luz del sol. ¿Qué haremos ante tal situación? ¿Qué estamos haciendo?

Para leer el artículo completo:

http://registromx.net/ws/wp-content/uploads/2015/01/Comit%C3%A9-Invisible_Fuck-off-Google_Esp.pdf

También es interesante, para complementar la reflexión del CI, ver La red social, El quinto poder y We steal secrets

ciudadano-normal1

 

Filosofía: una guía para la felicidad

No, por desgracia, la idea de esta entrada no es mia, es del filósofo suizo, residente en Londres, Alain de Botton. Autor de la obra Las consolaciones de la filosofía. Para tomarse la vida con “filosofía”, Alain de Botton recuperó las ideas de su libro para hacer una serie de programas en los que explica, de la mano de grandes autores de la filosofía, como esta materia puede ser una guía para la felicidad.

Autores como Séneca, Nietzsche, Montaigne, Epicuro, Sócrates y Schopenhauer nos llevarán por el camino de la búsqueda de esa ansiada felicidad. Pero, ¡ojo!, ese camino no es un camino de rosas y risas. El camino de la felicidad no es siempre un camino fácil, de hecho, casi nada de lo verdaderamente importante lo es.

Aunque tanto la obra escrita como los programas tienen ya algunos años la considero una obra esencial para los tiempos que vivimos, en los que la publicidad, la sociedad, nos invita a consumir para ser felices, pero la realidad nos muestra que esa felicidad es temporal y efímera, así que después de consumir, qué… Qué hacemos.

Ahí entra la filosofía. Ser feliz contigo. Ser feliz con ese antiguo lema de “conócete a ti mismo”. Ser felices en el camino, con todas las complicaciones que puedan salirnos al paso, y no sólo al llegar a la meta.

Las consolaciones de la filosofía WWW.FREELIBROS.COM

Si no tenéis paciencia o ganas de leer os dejo los enlaces para ver los programas de Botton:

Sócrates

en inglés https://www.youtube.com/watch?v=S24FxdvfOko

subtitulado en español https://www.youtube.com/watch?v=GT3HhgN1QSo

Epicuro

en inglés https://www.youtube.com/watch?v=4L3dLWwmDDw&list=PL6EB5455DD49FA150&index=3

subtitulado en español https://www.youtube.com/watch?v=UFUAVRvYbEc

Séneca

en inglés https://www.youtube.com/watch?v=UA7cgIg4Lfs&index=2&list=PL6EB5455DD49FA150

subtitulado en español https://www.youtube.com/watch?v=D3vFZ7ES9Wc

Montaigne

en inglés https://www.youtube.com/watch?v=gXo70px_tNo&index=4&list=PL6EB5455DD49FA150

subtitulado en español https://www.youtube.com/watch?v=vKKuhu0NPrA

Schopenhauer

en inglés https://www.youtube.com/watch?v=UtW3cLWAC3I&index=6&list=PL6EB5455DD49FA150

subtitulado en español https://www.youtube.com/watch?v=ja8fa_gQenU

Nietzsche

en inglés https://www.youtube.com/watch?v=UbWAj2drGdE&index=5&list=PL6EB5455DD49FA150

subtitulado en español https://www.youtube.com/watch?v=qF4e9_4cJHI

¿Por qué temo decirte quién soy?, de John Powell, s.j.

…nadie puede crecer en libertad y vivir en plenitud sin sentirse comprendido al menos por una persona…

Paul Tournier, psiquiatra y escritor.

porqeu

Día a día compartimos decenas de cosas insustanciales, pero no es lo único que tenemos que comunicar “tú puedes decirme quién eres tú, del mismo modo que yo puedo decirte quién soy yo”.

Pero ser persona no es algo estático, sino un proceso dinámico. Hoy no soy el de ayer y mañana no seré el de hoy. A pesar de admitir todo esto, la mayoría de las veces nos da miedo decir quiénes somos. Pero, ¿por qué?.

“Temo decirte quién soy, porque, si yo te digo quién soy, puede que no te guste cómo soy, y eso es todo lo que tengo”

Pero este miedo nos impide avanzar, y por tanto lograr felicidad e incluso amor.

La identidad real es algo que casi siempre llevamos bajo una máscara y no debemos extrañarnos porque es un reflejo natural; es parte de la condición humana. Aunque creamos que llega un momento de estabilidad total, esa creencia es falsa, o al menos no del todo verdadera ya que “nuestros estados del ego” fluctúan constantemente en función de las circunstancias.

Lo que somos se va forjando a través de la “programación” social e individual. El ser humano, plenamente humano, se libera gradualmente de su programación y se convierte en dueño de su vida, en actor de su obra.

En ocasiones recurrimos, para relacionarnos con los demás diversos “juegos”, es decir, maniobras, escudos, que llevamos cuando salimos a participar de la lucha de la vida. El problema de la supervivencia del yo a partir de este juego es la perdida del autoconocimiento y de la relación sincera con los demás.

Nos movemos en un constante cúmulo de “juegos”, de relaciones controladas por los “escudos”. “No es fácil ser honrado consigo mismo porque para ello hay que permitir que las emociones reprimidas puedan ser reconocidas como tales, y ello, a su vez, exige relatar dichas emociones a las demás”.

El libro que tenemos entre manos analiza todos los roles que podemos tener para “ocultar nuestra condición”: el egocéntrico, el frágil, el payaso, el fanfarr´pn, el hedonista, el intelectual, etc.

Pero el desvelamiento del ser-yo-mismo requiere sinceridad. Requiere de una aletheia que responde no solo a quién soy, sino quién quiero llegar a ser.

Maslow afirma que la persona plenamente humana mantiene un equilibrio entre interioridad y exterioridad. Ir de un extremo a otro es desequilibrio y falta de profundidad, pero como dijo Sócrates -o así escribe Platón en la Apología– “una vida sin reflexión no merece la pena ser vivida”.

Esto requiere una auto-aceptación: sentirnos a gusto con el cuerpo, con los sentimientos y emociones (positivas y  negativas), con los impulsos, los pensamiento y los deseos. Además debemos estar abiertos a nuevas sensaciones, pensamientos y deseos. Hay que aceptar el necesario cambio, el devenir -que diría Nietzsche-, porque lo que seremos es algo desconocido en lo que hay que adentrarse. El yo es siempre algo en potencia pero realista en sus limitaciones. Ese yo, ya lo hemos dicho, no necesita solo de la interioridad sino de la exterioridad, de estar-con-el-otro y ser-en-el-otro. Sufrir con los que sufren, alegrarse con los que están alegres… Empatizar, al fin y al cabo.

Martin Heidegger señala dos obstáculos que frenan este crecimiento del que hablamos, y en el que se centra la obra que comentamos:  1) contentarse con lo que hay y 2) la actividad desasosegada de quien busca algo más.

El resultado, elijamos uno o elijamos dos, es el enajenamiento. “En el amor debemos poseer y saborear lo que hay y, al mismo tiempo, aspirar a poseer (amar) más plenamente el bien. Este es el equilibrio conseguido por el ser plenamente humano entre “lo que hay” y “lo que está por llegar”.  En el amor, insiste Powell, el ser plenamente humano no se identifica con lo que ama.

El autor cita a Gabriel Marcel, Être et avoir, para recordarnos que nuestra civilización nos enseña a apoderarnos de las cosas cuando debería enseñarnos en el arte de desprendernos, porque no hay libertad real sin desposesion. En esta desposesión llegaremos al equilibrio, a la integración de la personalidad.

Si el hombre vive plenamente con todas sus facultades y armonizando sus fuerzas, la naturaleza humana demuestra ser constructiva; que es el destino del hombre: no la perfección, sino el crecimiento.

La persona plenamente humana es aquella que es ella misma que no se deja transformar por las circunstancias; pero la mayo parte de las veces somos como embarcaciones que se mueven por la acción del viento.

“La culpa, querido Bruto, no es de las estrellas, sino nuestra…”

Shakespeare, Julio César

quien-soy-yo

Para ser persona auténtica tengo que ser libre y capaz de expresarte mis pensamientos, hacerte saber mis opiniones y mis valores, exponerte mis miedos y mis frustraciones, reconocer mis faltas, compartir mis éxitos,… Y para todo, ante todo, saber quién soy.

Tanto Marcel, como Martin Buber, recurren al concepto de “encuentro” para hablar de la situación en la que el “otro” deja de ser un ser impersonal para convertirse en tú, un tú que entra en mi realidad, circunstancias que se entrecruzan.

Donde existe el verdadero encuentro existe una apertura de yo a tú y del tú al yo, una apertura fuente de verdadera comunicación que es el único camino para la común-unión. Escribe Erich Fromm que no podemos amar a alguien sin amar más a todo el mundo.

Powell nos recuerda que la vida humana tiene leyes y que una esencial es: usar las cosas y amar a las personas, quien invierte el sentidos sentencia a la muerte a la felicidad y la realización humana. Cita también a Viktor Frankl y su El hombre en busca de sentido, comparando a aquellas personas que forjan su identidad con las personas de los campos de concentración que al ser liberadas tenían esa libertad y extrañaban el encierro y la soledad.

Powell establece cinco niveles de comunicación para ser nosotors-con-otros: en el nivel 5 está representado el más bajo nivel de autocomunicación, siendo en realidad la no-comunicación, las personas en este nivel se relacionan pero no comparten:

“Y en la desnuda noche vi

a diez mil personas, tal vez más,

que charlaban sin hablar,

que oían sin escuchar,

que escribían canciones

que ninguna voz cantaba.

Nadie se atrevía

a romper los sonidos del silencio”

Sounds of silence, Paul Simon

En el nivel 4 hablamos de otras personas para evitar hablar de nosotros. En el 3 comenzamos a mostrarnos pero intentando mostrar la parte que sabemos que al otro va a gustarle más. En el nivel 2 comienzo, con inseguridad, a mostrar mis sentimientos (gut-level), pero tememos que  los demás no van a soportar nuestra sinceridad porque no es normal que nos comuniquemos con sinceridad, y nos vemos obligados a reprimirnos. En el nivel 1 la transparencia y sinceridad absolutas, emocional y personal. Y para ello, sobre todo, una buena comunicación alejada de la mentira. Hay que decir las cosas tal como son desde un primer momento; pero, ¡ojo!, eso no significa crear juicios sobre los demás.

Powell también hace hincapié en el hecho de que las emociones no son ni buenas ni malas, el verlas de una u otra forma está en nosotros y en nuestra idea de la represión de las emociones. En este punto es muy interesante la incursión, a partir de una observación de Chestertonhttps://es.wikipedia.org/wiki/Morris_West, en la reflexión sobre el miedo a los sentimientos.  Pero si quiero que los demás sepan de nosotros, sepan quién somos, tenemos que reconocernos en nuestros sentimientos. Hay que elegir: verbalizar o somatizar. Buscar el equilibrio para ser.

Reúne Powell al final de la obra una interesante serie de reacciones saludables y no-saludables, en la comunicación humana, una serie de mecanismos explícitos del comportamiento (defensa del ego) y un curioso índice de roles con los que podemos sentirnos identificados.

¿Por qué temo decirte quién soy? es una de esas “pequeñas” obras que nos ayudan a mirar hacia dentro y vernos desde otra perspectiva, desde el ensimismamiento. Pero un ensimismamiento desde el que me re-conozco y me muestro, y muestro lo que soy hoy. Muestro mi potencialidad, porque mañana, mañana será otro día. Y yo, quizá, otro yo.

“Cuesta tanto llegar a ser plenamente humano

que son muy pocos los que poseen

el esclarecimiento o el valor necesarios

para pagar el precio requerido…

Para ello hay que abandonar totalmente

la búsqueda de seguridad

y asumir con los brazos abiertos el riesgo de vivir.

Hay que abrazar el mundo como un amante,

sin esperar una fácil retribución de ese amor.

Hay que aceptar el dolor

como condición de la existencia.

Hay que admitir la duda y la oscuridad

como precio del conocimiento.

Hay que tener una voluntad obstinada en e conflicto,

pero siempre dispuesta a la aceptación total

de todas las consecuencias de vivir y morir”

Las sandalias del pescador, Morris L. West

Día Mundial de la Filosofía. 19 de noviembre de 2015.

Día-mundial-filosofía

  … UNESCO puts philosophy forward as a force for individual and collective emancipation … 

Irina Bokova
UNESCO Director-General

Como cada tercer jueves del mes de noviembre desde el año 2002 -bueno, oficialmente sólo desde 2005-, el mundo celebra su día de la Filosofía, porque, aunque pueda parecer mentira, nosotros también tenemos un día oficial para festejar.

Si sentís curiosidad por saber cómo se inició esta celebración podéis leer este documento de la UNESCO:

UNESCO – día mundial de la Filosofía

Desde entonces, cada año, un lema ilustra nuestra celebración y nos invita a pensar sobre quiénes somos, por qué estamos aquí, de qué sirve el diálogo, sociedades inclusivas,… Este año 2015 la reflexión versa en torno a la pluralidad de lenguajes y lugares de la filosofía.

Sobre esto y sobre la importancia de la Filosofía en la educación de los individuos desde el nacimiento de este saber hasta ahora, la directora general de la UNESCO, Irina Bokova, ha escrito unas palabras que podéis leer aquí:

mensaje de Irina Bokova

Os dejo también el documento La Filosofía, una escuela de libertad, sobre la enseñanza de la filosofía y el aprendizaje del filosofar: la situación actual y las perspectivas para el futuro.

La filosofía, una escuela de libertad

LaEscuelaDeAtenas

Recogida de Firmas en defensa de la Filosofía y sus profesores en la LOMCE

Para: Ministerio de Educación, Cultura y Deportes

MANIFIESTO DE APOYO DEL COLEGIO DE DOCTORES Y LICENCIADOS EN FILOSOFÍA Y LETRAS Y EN CIENCIAS DE MADRID A LA FILOSOFÍA Y SUS PROFESORES EN LA LOMCE

El Colegio manifiesta su rechazo al tratamiento que en los sucesivos borradores de la LOMCE tiene la asignatura de Filosofía y declara su apoyo a las diferentes manifestaciones de protesta difundidas por diversos colectivos del sector, especialmente la promovida por la Conferencia de Decanos de las Facultades de Filosofía de España y la Red Española de Filosofía (REF).

El último borrador de la nueva Ley educativa elimina dos de las tres materias obligatorias que componen el ciclo de estudios de Filosofía en la Educación Secundaria (La Ética de 4º de ESO, denominada actualmente Educación Ético- Cívica y la Historia de la Filosofía de 2º de Bachillerato) y deja como materia obligatoria solo la Filosofía de primer curso.

Desde este Colegio (de Profesional de Filósofos de Madrid) consideramos que es un recorte que no tiene justificación alguna y que irá en detrimento de la formación humanística de nuestros alumnos, tan necesaria en estos momentos.

Queremos, además, hacer público el apoyo a los profesores que imparten estas materias y defender su labor en un contexto de recursos y salarios mejorables.

Nuestro Colegio, institución centenaria, nacida en 1899, tiene en su haber un largo recorrido en defensa de esta materia y de los docentes que la imparten, y solicita al Ministerio de Educación que continúen las tres materias obligatorias de Filosofía en los últimos cursos de la Educación Secundaria (4º ESO y 1º y 2º de Bachillerato), y así mantener su categoría de materia troncal, tal y como ha sido hasta la fecha.

Consideramos que cualquier reforma educativa, al margen del signo político que la inspire, ha de dar una marcada relevancia a la Filosofía, como lo ha de hacer con el resto de las asignaturas humanísticas que ofrecen a los alumnos una formación integral imprescindible para su futuro como ciudadanos libres, integrados en la sociedad y adecuadamente preparados.

La Filosofía es una de las columnas vertebrales de la Civilización Occidental y ha sido uno de los ejes de desarrollo del pensamiento, del avance científico y de la conquista de las libertades. Sin el adecuado conocimiento de la Historia de la Filosofía y de la obra de los principales filósofos, estaremos formando ciudadanos incapaces de comprender el mundo en el que viven y de luchar por mejorarlo.

Unámonos en la defensa del adecuado mantenimiento de la Historia de la Filosofía como asignatura troncal, al menos en los bachilleratos de Humanidades y Ciencias Sociales. Por lo tanto, invitamos a nuestros colegiados y a todos los ciudadanos que así lo consideren a sumarse con su firma a:  http://peticionpublica.es/pview.aspx?pi=cdl2014

Colegio de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y en Ciencias de Madrid

promo-salvemos-filosofia-3

Gonzalo Sobejano, Sobre Nietzsche y la Generación del 98

“El tránsito del siglo XIX al XX, a pesar del renacimiento del idealismo, es época de ateísmo y de increencia en todo el mundo. El “Dios ha muerto” nietzscheano se encuentra en la mayoría de los hombres del 98 de una o de otra manera. (…) Pero si el ateísmo de estos escritores puede deberse a la crisis general de la época, su posición ante el cristianismo viene mediatizada indudablemente por la lectura de Nietzsche. (…) En anteponer la Vida a la Razón estaba la intrínseca anarquía de todos ellos. Unamuno es quien da a esta común aspiración el desarrollo más filosófico y las formulaciones más categóricas: mentira vital, locura quijotesca, el sueño es vida, las verdades deben decirse cuando más inoportunas, dara cada uno lo mio, fe en lo que sea, sentimiento trágico de la vida como agonía entre lo vital y lo racional. (…) Si los modernistas, para eliminar la “moralina”, recurrían a una mezcla blasfema de misticismo y carnalidad, los noventayochistas apelan a la dureza aprendida de Zaratustra. (…) Cumbre de la nueva moral y de la nueva voluntad de poder es el superhombre (…) Unamuno, pese a su reacción contra Nietzsche, no se fatiga de proyectar variantes del superhombre: el cristiano perfecto, el hombre nuevo, Apolodoro Carrascal (variante paródica), Don Quijote, Cristo mismo (…) Y literariamente, a favor del influjo de Nietzsche el horizonte español experimentó, sin duda, ensanche y alteraciones de importancia. Con Unamuno y Machado la poesía se hizo meditativa y trascendente. (…) La prosa se enriqueció con formas ensayísticas y aforísticas de gran novedad y atractivo, y por un camino se fue haciendo evangélica, patética, sacerdotal, hasta configurar un lenguaje político”.

Nietzsche y los escritores del 98, en Nietzsche en España, por Gonzalo Sobejano.

nietzsche-en-espana-sobejano-18588-MLB20156483135_092014-F

Esto no es un programa, Tiqqun

“La guerra contra el Imperio debe llevarse ahora a un terreno total, el terreno ético de las formas-de-vida”.

¿Qué es TIQQUN?

Es un concepto filosófico emanado de la revista del mismo nombre (Tiqqun, 1999) y que designa a un autor colectivo, como “el lugar del espíritu del cual provienen estos escritos”.

Este nombre, transcripción francesa del original, proviene del hebreo Tikún Olam, que significa restitución, reparación y redención, y que se utiliza a menudo para explicar el concepto judío de justicia social.

Por su estilo poético y de compromiso político, se emparenta con las teorías situacionistas (organización artística e intelectual cuyo objetivo es acabar con la sociedad de clases) y al letrismo (movimiento poético de vanguardia atento al valor sonoro de las palabras).

Tiqqun está muy influenciada por la obra del filósofo italiano Giorgio Agamben, el copncepto de ingenio desarrollado por Toni Negri y Michael Hardt, la sociedad de control estudiada por Gilles Deleuze, así como por el análisis del biopoder de Michel Foucault.

Ningún artículo de Tiqqun está firmado.

estonoesunprograma

Con la obra Esto no es un programa se nos anima a elegir nuestra estrategia para enfrentarnos al mundo. A este mundo. Elegir entre ser protagonistas o dejarnos conducir  por los que dibujan la realidad, que, finamente, vivimos: renunciar al yo, aceptar la colectividad para ganar un poco de paz.

Ya no es la sociedad la que está separada en dos, sino el propio ciudadano, el propio individuo, que se divide entre buscar su forma-de-vida y la forma-de-vida-del-Estado, que se le ofrece como única alternativa viable y lógica, tensando las relaciones del individuo consigo mismo y con la sociedad en la que está siendo, o al menos, intentado ser.

Ahora “el Imperio es el enemigo” (Susan George). Es el “Imperio” quien califica a su “enemigo” como “terrorista”, que no es más que cualquiera que esté en contra del Imperio. Y es el propio Imperio el que diseña las acciones que irán en su contra para, así, poder oponerse a sus enemigos naturales que no son otros que aquellos que no aceptan la pertenencia a ese Imperio impuesto.

Con argumentos que vienen de lejos -movimientos de los años 60 y 70- se nos recuerda que estamos inmersos en una sociedad que nos hace pensar que somos libres y que elegimos donde estar cuando no es así. Porque cuando realmente elegimos donde estar, estamos fuera del Imperio, a menos que hayamos elegido sus premisas para destacar.

El Partido Imaginario se opone a la sociedad homogénea. Se trata de salir de la masa, de adquirir individualidad, personeidad; porque, precisamente, un individuo, como tal, como uno, es riesgo, es sinónimo de “loco terrorista en potencia”.  También defiende la idea de la no existencia de “la plebe”, mas sí de “plebe”; es decir, en cada grupo social, en cada clase hay plebe, personas que causan la parálisis del ser y el hacer.
Esa conciencia de autonomía e individualidad se transmite con más fuerza al ser-mujer. Escapar de las actuaciones cotidianas que el Imperio enseña y transmite: trabajo doméstico, reproducción de fuerza de trabajo masculina, silencio forzoso, desapropiación de ser nosotras-mismas,… Los que el Imperio consideraba -y considera- excluidos no quieren seguir siendolo, no quieren seguir callados, esperando que en algún momento les toque poder ser parte del Imperio.

“Me mantengo alejado de quienes esperan que el azar, el sueño, el tumulto, les dé oportunidad de escapar a sus insuficiencias. Me recuerdan demasiado a quienes antaño creían que era cosa de Dios la tarea de salvar sus existencias truncadas”.

Georges Bataille

Así, cada espacio conquistado “al ambiente hostil debe corresponderse con nuestra capacidad de utilizarlo, reconfigurarlo y habitarlo”. No se trata, pues, de ganar, sino de saber ganar y saber utilizar esa victoria para la construcción, para la iniciativa positiva.

Pero no penséis al leer todo esto que se busca un mundo mejor, afirman los autores que “no hay necesidad de que nuestras acciones de destrucción, de sabotaje, vayan seguidas de alguna explicación debidamente enfrentada por la Razón humana”. No se trabaja en pos de un mundo mejor sino que se busca la oposición a la totalidad, a la gestión imperante; se busca la no-participación en el juego social. El concepto de comunidad humana es sólo utopía. No es, por tanto, un peldaño más en la tradición marxista del análisis social.

Esta nueva forma de “guerra” nos exige un nuevo concepto: el sabernos VIVOS. Que el propio Imperio no acapare nuestro tiempo en su totalidad. Se trata, en fin, de encontrar, nuevos espacios, nuevas existencias .

Esto no es un programa nos invita a reflexionar profunda y duramente sobre nuestra sociedad, y sobre nosotros mismos y nuestras formas-de-vida, sobre la acción de la publicidad, la guerra psicológica, la manipulación social de los afectos, los efectos de los medios de (des)información… Nos obliga a pensar sobre la normalización de las acciones del Imperio escondidas bajo pretensiones de protección (guerras preventivas, vigilancias constantes,…). Nos obliga a pensar sobre el cambio de los afectos de la gente sobre los personajes que nos “seducen”, ¿es lógico admirar a personas como Berlusconi -en el caso de España tenemos un largo listado de ineptos y personajillos que la prensa colorista eleva y alaba-?

Curioso es también el paralelismo constante que se advierte bajo las palabras con el Imperio Romano, el uso de los conceptos de ciudadano, Imperio y esclavo, trabajo y libertad. Como si la historia fuera una y cíclica, sólo cambiante con respecto a las modas y la tecnología pero igual en todo lo demás, incluso en el impulso de revolución, impulso que hay que cambiar, que hay que adaptar a los tiempos para dar posibilidad a su triunfo. Necesitamos un cambio, pero al mismo tiempo tememos ese cambio: lo que podamos ganar tanto como lo que podamos perder.

A pesar de todo, sin pensarlo, sin buscarlo, estaremos logrando una comunidad, una nueva humanidad. “Llega la primavera”.

a cada persona su propia máscaraEsto no es un programa. (Ceci n’est pas un programme). Tiqqun, 2009. Traducción de Javier Palacio, 2014. Errata Naturae Editores.

 

Anteriores Entradas antiguas

A %d blogueros les gusta esto: