A Kant, de Antonio Machado

Dicen que el ave divina,

trocada en pobre gallina, por obra de las tjeras

de aquel sabio profesor

(fue Kant un esquilador

de las aves altaneras;

toda su filosofía,

un sport de cetrería),

dicen que quiere saltar

las tapias del corralón,

y volar

otra vez, hacia Platón.

¡Hurra! ¡Sea!

¡Feliz será quien lo vea!

Antonio Machado, de “Proverbios y cantares”, en Campos de Castilla

Un consejo, de Alberto Barrera Tyszka

Puedes buscar el sentido de la vida en

las cosas más sencillas: la cocaína,

el alcohol,  alguna puta,

el triste cigarrillo.

También puedes encontrar el

sentido de la vida en

otros cielos más profundos: los clavos

de Cristo, la hoz y el martillo,

la aromaterapia o la poesía.

Pero si, en realidad, deseas ferozmente

hallar

el sentido de la vida

                               -el desnudo miedo que llaman destino-

tan sólo ve y

mírate al espejo:

ese muerto que dulcemente te sonríe,

tiene todas las respuestas.

Alberto Barrera Tyszka, en Poetas y poéticas de Venezuela (antología 1876-2002)

mirar-espejo

¿Tiene la vida sentido? ¿Existe realmente un porqué del estar arrojados al mundo? ¿Existe una finalidad?

Son, también, filosofía y poesía formas de dar sentido al mundo, a la vida. De llenar un vacío que lo material no puede llenar.

¿Existes? ¿No existes?, de Dámaso Alonso

¿Estás? ¿No estás? Lo ignoro; sí, lo ignoro.
Que estés, yo lo deseo intensamente.
Yo lo pido, lo rezo. ¿A quién? No sé
¿A quién? ¿a quién? Problema es infinito.

¿A ti? ¿Pues cómo, si no sé si existes?
Te estoy amando, sin poder saberlo.
Simple, te estoy rezando; y sólo flota
en mi mente un enorme «Nada» absurdo.

Si es que tú no eres, ¿qué podrás decirme?
¡Ah!, me toca ignorar, no hay día claro;
la pregunta se hereda, noche a noche:
mi sueño es desear, buscar sin nada.

Me lo rezo a mi mismo: busco, busco.
Vana ilusión buscar tu gran belleza.
Siempre necio creer en mi cerebro:
no me llega más dato que la duda.

¿Quizá tú eres visible? ¿O quizá sólo
serás visible, a inmensidad soberbia?
¿Serás quizá materia al infinito,
de cósmica sustancia difundida?

¿Hallaré tu existir si intento, atónito,
encontrarte a mi ver, o en lejanía?
La mayor amplitud, cual ser inmenso,
buscaré donde el mundo me responda.

Dámaso Alonso

blogger-image-1450370565

 

Nada más antiguo que el preguntarse algo para poder avanzar hacia las respuestas que buscamos. El poeta, como el filósofo, es un buscador, un cuestionador, ya sea por ofrecer el arte por el arte o trascenderlo y llegar a otros mundos.

El poeta, además, intenta responder a esas cuestiones a través de su mirada traducida en sus palabras.

Con este poema, sobre el cuestionamiento acerca de la existencia, inauguro la nueva sección del blog. Dedicada a la idea de María Zambrano: filosofía y poesía van de la mano. Una pregunta, la otra responde. El ser humano es sólo un catalizador de todo lo que el mundo esconde.

A %d blogueros les gusta esto: